Reina-Valera 1909
1Y CUANDO escapamos, entonces supimos que la isla se llamaba Melita. 2Y los bárbaros nos mostraron no poca humanidad; porque, encendido un fuego, nos recibieron á todos, á causa de la lluvia que venía, y del frío. 3Entonces habiendo Pablo recogido algunos sarmientos, y puéstolos en el fuego, una víbora, huyendo del calor, le acometió á la mano. 4Y como los bárbaros vieron la víbora colgando de su mano, decían los unos á los otros: Ciertamente este hombre es homicida, á quien, escapado de la mar, la justicia no deja vivir. 5Mas él, sacudiendo la víbora en el fuego, ningún mal padeció.
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Reina-Valera 1909 · Dominio público