Reina-Valera 1909
1Y COMO se cumplieron los días de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos; 2Y de repente vino un estruendo del cielo como de un viento recio que corría, el cual hinchió toda la casa donde estaban sentados; 3Y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, que se asentó sobre cada uno de ellos. 4Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron á hablar en otras lenguas, como el Espíritu les daba que hablasen. 5Moraban entonces en Jerusalem Judíos, varones religiosos, de todas las naciones debajo del cielo.
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Reina-Valera 1909 · Dominio público