Reina-Valera 1909
1SED, pues, imitadores de Dios como hijos amados: 2Y andad en amor, como también Cristo nos amó, y se entregó á sí mismo por nosotros, ofrenda y sacrificio á Dios en olor suave. 3Pero fornicación y toda inmundicia, ó avaricia, ni aun se nombre entre vosotros, como conviene á santos; 4Ni palabras torpes, ni necedades, ni truhanerías, que no convienen; sino antes bien acciones de gracias. 5Porque sabéis esto, que ningún fornicario, ó inmundo, ó avaro, que es servidor de ídolos, tiene herencia en el reino de Cristo y de Dios.
Sigue leyendo gratis
Regístrate con tu correo para leer el contenido completo. Es gratis. ¿Ya te registraste? Escribe tu correo y entra al instante.
Reina-Valera 1909 · Dominio público