Reina-Valera 1909
1EMPERO tú, habla lo que conviene á la sana doctrina: 2Que los viejos sean templados, graves, prudentes, sanos en la fe, en la caridad, en la paciencia. 3Las viejas, asimismo, se distingan en un porte santo; no calumniadoras, no dadas á mucho vino, maestras de honestidad: 4Que enseñen á las mujeres jóvenes á ser prudentes, á que amen á sus maridos, á que amen á sus hijos, 5A ser templadas, castas, que tengan cuidado de la casa, buenas, sujetas á sus maridos; porque la palabra de Dios no sea blasfemada.
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Reina-Valera 1909 · Dominio público