Reina-Valera 1909
1ALCÉ después mis ojos, y miré y he aquí un varón que tenía en su mano un cordel de medir. 2Y díjele: ¿A dónde vas? Y él me respondió: A medir á Jerusalem, para ver cuánta es su anchura, y cuánta su longitud. 3Y he aquí, salía aquel ángel que hablaba conmigo, y otro ángel le salió al encuentro, 4Y díjole: Corre, habla á este mozo, diciendo: Sin muros será habitada Jerusalem á causa de la multitud de los hombres, y de las bestias en medio de ella. 5Yo seré para ella, dice Jehová, muro de fuego en derredor, y seré por gloria en medio de ella.
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Reina-Valera 1909 · Dominio público